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Viajes > Jalama-Acebo
Al final lo encontramos
Costó pero ahí estaba. Como he dicho antes no hay ninguna señal ni marca ni nada. Empezamos a bajar por este caminito y por fin vimos el mirador al final. No es que sea una maravilla pero nos fastidiaba haber subido hasta allí y no ser capaces de encontrarlo.
Mirador de la Cervigona.
Salto de la Cervigona
Desde un punto del camino vimos muy a lo lejos el salto de agua de la cervigona. Bajaba muy poca agua y quedaba tan alejado que casi no lo captaba la cámara. Esta imagen es lo poco que pude conseguir. He visto fotos de este salto con una cantidad de agua aceptable. Nada que ver con esto.
Volvemos a bajar
Salimos del mirador volviendo de nuevo por el cortafuegos y por buena parte del sendero ya hecho y llegamos a un punto en el que podemos cambiar de camino para dirigirnos a la presa. Es una pena repetir ruta pero no hay otra. Una vez aquí empezamos a bajar por un sendero más estrecho y para mi gusto más bonito. La bajada es más fuerte puesto que se hace con menos recorrido final.
Buscábamos la presa
Poco a poco fuimos bajando hasta llegar a la altura de la presa. El sendero aparece a la izquierda y te lleva por ese lateral hasta llegar al principio.
La presa tiene un buen tamaño para estar en un lugar en el que los pueblos son pequeños.
En esta foto se aprecia el tamaño de la presa. A partir de aquí seguimos el sendero por el lateral izquierdo subiendo ligeramente para llegar de nuevo a las piscinas de Jebero.
Una vista del nuevo hotel de Jebero antes de llegar.
Sólo nos queda volver a cruzar el puente para ir a tomar un merecido refresco con su tapita en el bar del hotel antes de volver a Acebo.